Recomendaciones básicas para el cuidado de nuestros relojes

25 de marzo de 2020

Cuidado_del_reloj

Recomendaciones básicas para el cuidado de nuestros relojes

Son muchos los usuarios que disponen de varios relojes, por lo que con frecuencia alguno de ellos no tiene uso durante meses mientras que tal vez otro lo usamos de forma intensiva. Tanto unos como otros presentarán desperfectos con el paso del tiempo, ya sea por desgaste como por deterioro de elementos tales como las correas (que pueden ser de piel, caucho o de compuestos sintéticos), pilas usadas que no tienen carga o que incluso puede que hayan “sulfatado”, problemas de humedad, roces, y otros.

¿Qué recomendaciones debemos seguir para cuidar nuestros relojes?

Desde JoyeriaSendra.com os ofrecemos 10 sencillos pasos para garantizar el perfecto estado de nuestros relojes de pulsera, verdaderas herramientas que nos acompañan en el trascurso de la vida.

  1. Temperatura: Evita exponer el reloj a temperaturas extremas, ni a menos de 0º ni a más de 60º. Tampoco es conveniente que los sometas a cambios de temperatura muy bruscos. Esto puede provocar que los materiales de origen orgánico cómo los aceites y las juntas se degraden, y en el caso de los plásticos estos pueden presentar grietas e incluso romperse y los metálicos sufren lo que se conoce como estrés térmico. En definitiva, el reloj envejecerá prematuramente

  2. Botones y pulsadores: No acciones los pulsadores bajo el agua o podría entrar agua dentro. Esto, a pesar de ser de cajón, sucede con más frecuencia de la que parece aunque en la mayor parte de casos de un modo accidental, pero en otros por desconocimiento o falta de precaución.

  3. Corona: Asegúrate de llevar siempre la corona hasta la posición natural; de esta forma no le entrará humedad ni polvo. Y si tienes la suerte de tener un reloj con corona a rosca, asegúrate de que esta esté adecuadamente enroscada. En este caso, tienes que tener en cuenta que la corona ha de enroscarse a mano, jamás uses herramienta alguna para enroscar o desenroscar la corona. Si el reloj presenta algún problema y no puedes operar la corona con normalidad, es momento para llevarlo a un relojero de confianza.

  4. Golpes: Evita exponer al reloj a golpes muy bruscos o actividades con brusquedades (como el golf, la bicicleta de montaña, tareas de jardinería y bricolaje, etcétera). En especial, los relojes mecánicos y automáticos sufren mucho más con los golpes, mientras que los digitales, al no tener elementos mecánicos, los sufren mucho menos.

  5. Agua salada/clorada: Tras entrar en contacto con agua salada o muy clorada, es muy aconsejable aclararlo con un poco de agua dulce. Esto evita la acumulación de sales en los recovecos de la caja, tales cómo fondos de coronas y pulsadores. Ten en cuenta que el salitre es corrosivo y aunque no se vea acaba por deteriorar también las juntas.

  6. Productos químicos: Evitar el contacto con productos químicos tales como disolventes, detergentes, perfumes, cosméticos y productos que puedan dañar las juntas, la correa o la caja. En caso de que suceda, limpiar con agua tibia lo antes posible.

  7. Hermeticidad: La estanqueidad de un reloj nunca será segura si no tenemos en cuenta ciertos aspectos de la misma. Por ejemplo, nota que el grado de estanqueidad se presenta en metros de presión que soporta el reloj, y no indica una profundidad real de inmersión. Solo los relojes con certificado DIVER’s son adecuados para el buceo y submarinismo. Relojes con una estanqueidad descrita como water resistant 30m son aptos para el uso diario, es decir, soportarán salpicaduras de agua tales como las que se producen al lavarse las manos. Con 50m podremos usarlos en el baño con mayor seguridad, aunque el consejo es no ducharse con ellos por los restos de jabón, el vapor que se produce y el agua caliente, que con el tiempo deteriorará las juntas y otros elementos del reloj. Y para terminar, water resistan 100m ya es apto para deportes acuáticos ligeros.

  8. Limpieza: Utilizando un cepillo de dientes y agua jabonosa. Siempre y cuando el reloj sea mínimamente sumergible y esté en buenas condiciones, sino, usa solo un paño seco o ligeramente humedecido. Toma nota que en estos consejos que puedan incluir agua tampoco se recomienda cuando la correa es de piel, en cuyo caso habremos de retirarla previamente si queremos que nos dure.

  9. Campos magnéticos: Los relojes no dejan de ser herramientas de precisión, y como tales, son delicadas. Por eso las protegemos con robustas y complicadas cajas del más duro acero con unos procesos de fabricación muy estrictos que nos garantizan un hermetismo fuera de lo común con tal de protegerlos. Pero a la mayor parte de relojes les puede afectar gravemente el someterlos a campos magnéticos fuertes o durante un periodo de tiempo prolongado, en especial los relojes mecánicos y automáticos y los más antiguos. Evítalos en la medida de lo posible.

  10. Mantenimiento periódico: Ninguna herramienta estará en condiciones mucho tiempo si no para de trabajar y no le damos un cuidado mínimo. Los relojes de cuarzo necesitan un cambio de pila cada cierto tiempo, los que son solares alargaran enormemente este plazo, pero aun así tal vez algún día necesiten un reemplazo del acumulador o una revisión del sistema de carga. Y los relojes mecánicos tienen grasas que se resecan y necesitan limpieza, engrase y afinaje también cada cierto tiempo, según el estado en el que se encuentren. Pero debes tener en cuenta que cuando un reloj se abre está expuesto y en un momento delicado. Es por esto por lo que es muy importante que estas labores las realice un personal cualificado, con experiencia y que tenga un taller con las herramientas adecuadas.

 

Vale, muy bien, pero hay quien dirá que se cambia la pila él mismo o en el taller del centro comercial o mercadillo, y no le ha entrado agua.   ¿Es esto posible? Y si es así, ¿Como se justifica que se defienda la labor del relojero tradicional?

Cuando cambiamos la pila, podemos hacer dos cosas:

  1. Solo cambiar la pila
  2. Cambiar pila, juntas y realizar todo el trabajo del hermetismo

La diferencia está en que con la primera opción, no podemos asegurar que el agua vaya a entrar, pero sí podemos garantizar que no entrará si hemos hecho el trabajo completo.   Un reloj, en ocasiones está en condiciones estupendas para que solo cambiándole la pila mantenga su grado de hermetismo.   Pero incluso en los talleres (no es nuestro caso, ni en ninguno que sea realmente profesional) que se quieran ahorrar el trabajo, solo cambiarán la pila y realizarán el test.   Esto nos valdría para ahora mismo, pero como las juntas son viejas, tal vez el reloj no sea sumergible en un par de meses, y con más razón después de haberlo abierto, no solo por el estado de las juntas, sino porque para el rato del test, tal vez la junta tenga algún poro pero lo tapa momentaneamente la grasa y suciedad que se irá con una exposición prolongada al agua.

En cambio, si hemos hecho todo el trabajo, el reloj está limpio, las juntas nuevas, impregnadas de grasa de silicona en excelentes condiciones, y el test nos garantiza que dicho trabajo está bien hecho, sin esa porquería que "sella" torticeramente para un rato.   Así es fácil ofrecerte una garantía de que tu reloj está en buenas condiciones para que no tengas ninguna preocupación.

 

Lo que sucede es que esto cuesta tiempo, y eso se traduce en dinero.   Sucede que tal vez el usuario tenga algún reloj económico o que por años de uso, no le compensa el coste.   En ese caso es comprensible realizar solo el cambio de pila, ir con un poco de cuidado, y esperar que tengamos suerte.   Esto es normal, el reloj ya ha tenido su vida o era algo económico para el momento.   Pero lo que es un crimen es que de vez en cuando vale la pena tener algo que vale la pena conservar, un reloj de una marca que lo merece, que tiene un precio, y que nos ha acompañado en tantos momentos que gana valor, o es una parte de la historia familiar, y ese valor se torna incalculable.   En esos casos, creemos honradamente, que su reloj se merece un buen mantenimiento periódico, que además es cada mucho tiempo, y sobretodo, un cuidado un tanto especial.

Confiamos haberte ayudado a saber elegir y a entender el porqué una cosa tiene un precio y otra otro.

 

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